jueves, 25 de abril de 2013

LA MANSIÓN EN LA COLINA IV PARTE...



IV Parte
Jean Michel se encontraba en la puerta a la hora prevista, lo invito a que entrase y se sentase en el salón. Ella preparo dos Martini blanco, llevándolo en una bandeja brindando por su aniversario. Pasaron al comedor. El ayudo a llevar parte de las cosas a la mesa; destapo la botella de vino y sirvió en las dos copas. No había en un principio mucho dialogo, parecía algo incomodo; pero Nathalie, se encontraba feliz de su aceptación de almorzar junto a ella. Almorzaron a gusto felicitándola por la comida y el vino; pasaron al bizcocho de arándanos junto a una copa de champan. Después salieron con el resto del champan detrás de la casa donde había un rincón a la sombra con una mesa y unos sillones de mimbre. Sentados cerca el uno del otro; quizá entre el vino y el champan se rompió el hielo entre los dos. Riéndose a carcajadas hablaron de sus jóvenes años; Jean Michel le pregunto si no estuvo nunca casada, al no ver ningún  anillo matrimonial se atrevió timidamente a preguntárselo, ella le dijo rotundamente que no había encontrado su media naranja. Con el semblante serio le comento que el después del drama en su casa, se puso en contacto con un tío que se encontraba en las “Antillas” francesas. Le explico lo ocurrido y a su gran sorpresa recibió un pasaje para aquel lugar; ese fue el motivo de no despedirse de ella; se marcho inmediatamente. Allá tenía una plantación de piñas, más otra de caña de azúcar para extraer para el ron e hizo fortuna. Su tío era un soltero sin escrúpulos, no tenia descendiente decidiéndole meterlo en sus negocios como socio. Se hicieron una enorme fortuna y él se caso con la hija de un francés de otra plantación cercana a la suya. Tuvieron un hijo, pero la mala suerte lo acechaba de nuevo. Su mujer junto a su hijo de tres años se mataron en un accidente de coche; ella iba borracha, ya que el matrimonio nunca funciono tal como lo deseaba. Se sentía culpable de ello; la tragedia de sus padres aun presente hizo que él se volcó más en su trabajo ganando dinero, olvidando su matrimonio. Ahora Nathalie comprendía esa mirada fría, distante. Cogiéndole sus manos ella intento darle ánimos; a su gran sorpresa se hecho en sus brazos llorando  desconsoladamente. Volvió al lugar de su infancia tratando  de  hacer frente a aquellos fantasmas que, le perseguían. Nathalie dulcemente le acaricio la cara, besándolo en su rostro hasta llegar a su boca. Nunca pudo olvidarlo y ese era el motivo de que ella nunca encontró el amor en otro hombre. El la beso con pasión, disculpándose por su trato rudo con ella. Tampoco el nunca pudo olvidarla, pensando que quizá a estas alturas estaría ya casada. Llego la noche y todavía seguían hablando; la mirada del había cambiado. Sus ojos color del mar encontraron la calma en los brazos de ella, se amaron toda la noche prometiéndose que nunca más vivirían separados. Al terminar el verano volvió a Paris, dando su dimisión volvió a la mansión de sus abuelos, segura que desde donde se encontraban bendecían su amor encontrado.        

miércoles, 24 de abril de 2013

UNA HISTORIA FICTICIA...



Las horas transcurrían lentamente, la inquietud de este asunto provocaron cierto pavor en Violeta. Unas horas antes dos agentes de la policía se presentaron en su domicilio, deseaban interrogarla sobre un hecho reciente relacionado con Silvio. Se encontraba sin saber por qué en una comisaría de Madrid desamparada, sin comprender las razones que la habían llevado hasta allí. Una vez allí, la dejaron en un despacho hasta nueva orden. No dejaba de pensar en lo ocurrido; las manos temblorosas y un sudor frio se apodero de ella. Sentía un miedo angustioso por la noticia recibida; habían arrestado al hombre amado. ¿Que podía haber pasado? Silvio era el hombre que había transformado su vida. A su lado era un hombre lleno de vida, de entusiasmo y tan cariñoso con ella; dándole lo que necesitaba ¿El Amor y la seguridad? A su lado el mundo le pareció el mismísimo cielo. Pronto apareció el inspector; un hombre en la edad madura y con una mirada que helaba el alma;cuestionándola durante horas sobre su relación con Silvio Araf. Violeta le conto lo poco que sabia; eran novios desde no hacía mucho tiempo. Ella ignoraba bastantes cosas sobre su vida privada. Tampoco le importo mucho; simplemente con amarlo le bastaba. Lo que ocurría le pareció surrealista; seguro que era una equivocación. El inspector se fue dejándola en el despacho en el más absoluto desconcierto. Recordaba; mientras bebía a pequeños sorbos el café que le ofreció uno de los policías.Como olvidar aquel encuentro casual con Silvio. Ese día se disponía coger un vuelo desde Madrid hacia Italia. Tropezó de pronto con él al bajar las escaleras mecánicas. Muy cortés le ayudo con la maleta, su bolso cayó al suelo y juntos recogieron las llaves del coche riéndose. Le dio  la cartera junto a la documentación y cuatro cosas más, ¿cosas de mujeres? Él la invito a tomar un café antes de tomar el vuelo. Ella se excusó para ir  un momento al servicio, se lavo las manos y  se recogió la melena en una coleta, pareciendo más joven: al mismo tiempo se dio un toque de perfume chanel 5. Al volver la observo con una sonrisa franca en su rostro. Se encontraba de pies en la barra y parecía aun más alto. Era un hombre apuesto,  moreno, con pantalones vaqueros y una camisa blanca que, resaltaba su piel tostada. El pelo algo ondulado y unos dientes blancos perfectos. Llevaba un maletín negro y una  americana en el brazo. Madrid se encontraba en una reciente primavera, pero el calor empezaba con fuerza. Al recoger lo que se esparció en el suelo: Violeta no pudo impedir de respirar su perfume y unos ojos negros la escrutaban interrogando. Ella quedo prendida de su mirar y con rubor aparto la vista del. Hacía varios años que se encontraba separada, prometiéndose a sí misma de no volver a enamorarse. Sin hijos; ella viajaba siempre que su trabajo lo permitiese. Violeta era una mujer atractiva, alta y delgada  con mucho gusto a la hora de escoger para vestirse; siempre al tanto de la moda. En su trabajo como secretaria en una empresa de telefonía móvil, los hombres la admiraban; no dejaba a ningún hombre indiferente a su paso.Su mirada clara expresaba la sinceridad de su alma. Ese día adopto vaqueros y una blusa roja y blanca que, resaltaba su tez blanca. Un collar de plata en el cuello, los pendientes y un anillo a juego.  El pelo suelto bien peinado; con una melena rubia estaba exuberante de belleza. Justamente era el puente de primero de mayo, iba a disfrutar de unos días en Roma. Roma la ciudad eterna; siempre le fascino la ciudad y a cada vez que iba a visitarla paseaba con tiempo por una parte diferente de la ciudad. Quería conocer a fondo cada rincón histórico de Roma. Había tantos siglos de historia en esa gran ciudad. Tantas cosas secretas encerraban esta ciudad mágica ¿Qué casualidad? Silvio, de origen italiano iba igualmente a Roma en el mismo vuelo. Ella denoto un acento desconocido al instante; ya que ella hablaba perfectamente el idioma. Él le explicó con una sonrisa ser de origen  italiano por parte de la madre, egipcio por parte  del padre. El se expatrio a Roma por trabajo según él.Se educo en Alejandría; ella lo escuchaba embelesada hablando de sus raíces, de su ciudad natal. Violeta soñaba con esos países árabes que desconocía. Había leido tanto sobre todo Egipto y Petra en Jordania, sus lugares preferidos. Con el tiempo iría a visitarlos. Se sentía atraída por las civilizaciones antiguas, coleccionaba los objetos de los países visitados. Silvio le comento encontrarse en Madrid por cuestiones del trabajo; viniendo a menudo a la ciudad. Trabajaba para una empresa de importaciones y de exportaciones. Subieron al avión; Violeta miraba a menudo la parte de atrás allá donde él se encontraba sonriéndole. Sentía inconscientemente que él la observaba desde la parte de atrás; eso la perturbo agradablemente. Después de poco más de dos horas llegaron a Roma; una vez pasado el control la interpelo ofreciéndose a ser su acompañante durante su estancia. Silvio disponía igualmente del puente de mayo celebrado igualmente en Italia.Pasaron unos días juntos idilicos; pero en todo momento se comporto correcto, una persona atenta, en definitiva todo un cicerón. Fueron cada noche a cenar por lo más típico de la ciudad. Después de haber pasado el día de allí para acá y comiendo un bocadillo para no perderse nada. Paseando al anochecer cogidos de la mano por la ciudad hasta el hotel donde ella residía en pleno centro; cerca de “La Fontana de Trevi”. Un beso tierno de despedida, hasta el día siguiente que volverían a verse de nuevo. Se citaban al amanecer para desayunar juntos; cada día le ofrecía una rosa roja. Pero se acabaron los días libres de Violeta en Roma. Fueron unos días llenos de magia; hacía tiempo que no disfrutaba tanto de la compañía de un hombre. Temía volver de nuevo a Madrid y no saber nunca más de Silvio. Para su mayor alegría Intercambiaron teléfonos, incluso los e-mails. Ella retomo el vuelo con tristeza; Silvio la acompaño hasta el aeropuerto y allí la beso con pasión. Llego al aeropuerto de Madrid interrogándose ¿acaso llegaba enamorada? No podía ser, apenas lo conocía. Pensaba; podía sentir todavía el calor de sus manos cuando cogía las suyas. Esas manos grandes, fuertes y seguras. Una mujer a su lado puede sentirse arropada y tranquila. De revivirlo, aquello la estremeció más de lo que ella deseaba admitir. Pasaban horas hablándose por teléfono, incluso el confeso estar muy enamorado de ella. Unos meses después del encuentro; Silvio la llamo por teléfono. Volvía a Madrid de nuevo por cuestiones de su trabajo. Violeta sin dudarlo fue a buscarlo a la hora indicada al aeropuerto. Estaba impaciente y apenas pudo almorzar algo, con un nudo en el estomago interrogándose como reacionaria ella en ese reencuentro. Al verlo instintivamente se hecho en sus brazos, besándose con pasión durante largo rato. En ese viaje se afianzo su amor, ese amor compartido, en el que ella nunca imagino estar tan enamorada. Hicieron planos para el futuro durante aquella estancia y, otras posteriores más en Madrid. Ella estaba dispuesta en dejar Madrid para instalarse cerca del en Roma. Vivirían de momento en el hermoso ático donde dominabas la bella ciudad,cerca de “La Plaza San Pedro” Ya, no quedaba la menor duda estaba enamorada y dispuesta a seguirle donde fuera. De repente el comisario la llama saliendo de sus pensamientos. La interrogaron durante varias horas más: Violeta no comprendía nada de lo que el comisario le hablaba. Parece ser que Silvio era un traficante de armas internacional.No podía ser, Silvio no es lo que ustedes dicen, se están equivocando.Le mostraron varias fotos con ciertas personas poco recomendables, conocidas por la policía como delincuentes duros.  A raíz de esto su vida desfilo a ritmo lento, como si se desvaneciera su alma. No quería escuchar nada más sobre Silvio, una vez comprobado que ella nada tenía ver y que en realidad era una víctima de un hombre sin escrúpulos, un agente  le acompaño hasta su casa. Adiós a todos sus sueños en común, desvaneciéndose sus ilusiones y su vida al mismo tiempo ¿Cómo podía haberle engañado de esa manera? Estaba agotada del interrogatorio al que estuvo sometia; atónita de esta increíble historia desencantada del engaño. Nada más llegar a casa se metió en la ducha para calmarse y aclarar su mente; se calentó un vaso de leche y se metió en la cama exhausta.Esa noche no habia forma de conciliar el sueño; efectivamente nada sabía sobre su pasado, no conocía a su familia. ¿Quién era realmente?, casi ya de madrugada se quedo dormida del cansancio. A la mañana siguiente llamo a la empresa diciendo que se encontraba indispuesta. Pasaron varias semanas; Violeta iba a trabajar como un autómata en silencio, lívida, ojerosa. Sus compañeros le preguntaron qué le ocurría con ese cambio de comportamiento.  Solo se lo conto a Rosa, su mejor amiga y pidiéndole de guardar el secreto. Durante algunas semanas le daba igual todo; hasta que una mañana decidió tomar su destino en sus manos y olvidarlo. Pasaron varios meses de aquel trágico momento. Un día llego a casa tarde por compromiso de trabajo; un mensaje en el buzón de voz del teléfono la saco de su asombro.¿Era imposible se habrían equivocado?;pero esa voz… demasiadas veces la había escuchado ¿Era la voz Silvio? Lo escucho una y otra vez;  pidiéndole por favor si podía hablar con ella dándole cita a las seis de la tarde  en el parque del retiro de Madrid. Era muy importante que fuese a esa cita; advirtió a su mejor amiga que la siguiera de cerca para vigilar el asunto y fue hasta allí con mucha inquietud. Efectivamente a lo lejos en el palacio de cristal, divisaba con catalejos la silueta de Silvio, estaba más delgado; algo encorvado y desaliñado. El corazón se acelero, las piernas temblaban y sus manos sudaban. Hubo un momento de duda, no, no  se encontraría de nuevo para sufrir. Pero su instinto fue más fuerte; dirigió sus pasos lentamente hacia donde Silvio se encontraba. Antes, Violeta por precaución se puso un foulard en el pelo y unas gafas oscuras para disimular sus ojeras, ¿estaba aterrada? y al mismo tiempo intrigada. Se acerco cautelosamente hacia él. Cuando alcanzo el Palacio de Cristal lo llamo tímidamente. Al verla sonrió tendiéndole los brazos. Ella no cedió al impulso; Silvio  entonces le comento si había leído las noticias del día. Hacía meses que no leía nada, no le interesaba lo que sucedía en el mundo y que se encontraba cansada. ¿Qué quieres? Pregunto Violeta. Entonces dándole el periódico le dijo que por favor lo leyera. En el periódico salía una foto de Silvio, pero más abajo constato que el nombre no era el mismo. Silvio asintió con la cabeza; la policía lo confundió metiéndolo en la cárcel por equivocación. Violeta se quedo sin palabras y  perpleja…Resulto que tenía un hermano gemelo, del cual Silvio se desvinculo hacia años con lo que hacía y, era ese hermano el que realmente traficaba con armas. Pero no obstante Silvio nunca traiciono a su hermano. Días atrás en Madrid hubo un ajuste de cuentas entre traficantes de armas y drogas, resultando herido su hermano gemelo. La policía dándose cuenta de su gran error pidiéndole disculpa lo soltaron y, lo primero que hizo fue dejarle el mensaje en el teléfono sin convencimiento de que ella aceptase este encuentro. No se atrevió acercarse a casa de ella por si ella lo rechazaba no abriéndole la puerta y, reusando escucharlo. Después de leer atentamente todo el relato del periódico, Violeta se derrumbo entre lágrimas en sus brazos pidiéndole perdón. Se besaron con pasión; la pesadilla había acabado; ¿por fin recupero a su Silvio amado? Se cogieron de la mano perdiéndose en la ciudad como dos enamorados.

lunes, 22 de abril de 2013

MI ANDALUCIA DEL ALMA...



 Atardecer en Vera-Almeria






En el relato anterior hablaba del pueblo donde nacieron mis padres. Tuve la ocasión en el año 2008 de viajar por Andalucía. Nacida en “Granada”, no había vuelto por allí desde la edad de ocho años; es decir pasaron más de 50 años. La emoción era fuerte, los sentimientos también. No lo van a creer, a pesar de tantos años recordaba perfectamente nuestro barrio: ya no quedaba nada, en su lugar habían construido nuevas viviendas. Recordé paso a paso donde iba con mamá y, fue realmente emocionante como los recuerdos estaban tan presentes, a pesar del tiempo transcurrido. Me alegre mucho de volver a mi tierra, pero hubo lagrimas de emoción y muchas… Me reencontré con mi segundo hermano que vive en el “Albaicín” Al atardecer admiraba desde su terraza el magnífico atardecer sobre “La Alhambra”, sus palacios nazaríes. Aquello era un espectáculo estremecedor. En un relato anterior escribí una poesía a mi ciudad de Granada. Paseábamos por las calles estrechas al anochecer respirando de los patios andaluces toda la esencia de las flores. Escuchando en un tablao flamenco canciones de amores, de pasiones. De allí nos fuimos dirección “Almería”, principalmente al pueblo costero donde nacieron mis padres. ¿Curioso, el pueblo en si no había cambiado mucho según los relatos de mamá?; en cambio el paseo del malecón lo habían reformado totalmente. 
 Buganvillas
Para dejarlo impresionantemente bello y, a lo largo del paseo lleno de palmeras. El puerto pesquero junto al deportivo también se encontraba trasformado. En los balcones de las casas buganvillas de todos los colores, yo fotografiando cada rincón; de esa forma lo recuerdo a lo largo del año. Alquilamos un apartamento, puesto que no conocíamos a nadie. Evidentemente la gente se dio cuenta de que no éramos de allí, preguntándonos de donde éramos. Por cortesía le comentamos nuestras raíces en aquel pueblo; quienes fueron nuestros padres, nuestros antepasados. Ellos parecían curiosos y al mismo tiempo sorprendidos de saber quien éramos. Las personas mayores eran las que más se acordaban de mis padres y demás familiares. Parecían intrigados y con gran respeto nos comentaron que nuestra familia  sobre todo del lado materno, eran todas unas grandes señoras, ayudando al más necesitado y ante todo personas respetadas por su caridad humana. Nos comentaban que cuando algún pobre pasaba por allí pidiendo, le indicaban donde vivía mi abuela. Ella los lavaba, les daba de comer, vistiéndolos con  ropa nueva: ¿Dios? cuántas veces habíamos escuchado ese comentario de la boca de nuestra madre? Nos indicaron que allí y acá vivían todavía familiares nuestros; nos acercamos cautelosamente para descubrir con agrado un montón de primos. El recibimiento fue extraordinario: resulto que la primera que fuimos a visitar fue la prima María. Su abuela y la mía eran hermanas. Nos abrazamos efusivamente; yo tragando las lagrimas de la emoción. La prima en cuestión nos presento a más familiares. La estancia en el pueblo se hizo corta; prima María contándonos miles de cosas sucedidas después que desterraron a nuestros padres. Nos llevo hasta la casa de nuestros abuelos. También donde estaba situada la entonces casa de nuestros padres frente al malecón; al día de hoy hicieron un bloque de casas. La finca del fallecido tío Andrés; ¿la de veces que mis hermanos contaban cuando iban a la finca del tío? El tío en cuestión les daba dátiles, higos, caquis etc. Descubrimos cosas que ignorábamos, aprendiendo más sobre nuestras raíces. María; es una mujer andaluza muy salerosa, muy risueña. Habla con las manos gesticulando y, mucho nos reímos con ella. Se parece mucho del lado de mi abuela, es generosa, muy buena persona. Nuestra relación se afianzo a raíz de ese viaje; volviendo cada año con la misma emoción. Ella le gustaría que me fuese a vivir allí con ella; mucho lo he pensado y la tentación grande. Aquí tengo mis amistades afianzadas, vivo cerca de la frontera francesa en caso que mis hijos me necesiten y, aquello esta a casi mil kilómetros de aquí. Lo que tengo muy claro que, mientras pueda con mi salud iré cada año para hacer ese peregrinaje hacia mis raíces. Hacia tantos años que deseaba encontrarlas; me faltaba algo y allí lo encontré tal como mis padres me lo contaban. El clima en verano allí es caluroso, teniendo el tiempo asegurado para pasar unas agradables vacaciones y disfrutar de la hermosa playa. Pasear al atardecer después de una buena siesta. Ver el espectáculo del sol que, parece entrar confundirse con el mar; el color del cielo en tonos variados parecen una palestra de colores magníficos. Sentir en el rostro la brisa del mar y, en un chiringuito tomarte una caña hasta el anochecer, invadiéndote una paz y serenidad increíble. Sus gentes son alegres, dicharacheros y, te transmiten esa alegría hasta el alma. Todos te saludan, se inquietan si estamos a gusto. Sus restaurantes, donde el plato principal es el pescado, el marisco acompañado de una buena sangría frente al malecón; de ahí al mismísimo cielo. La fruta y la verdura llegan directas del agricultor al consumidor. Cada viernes hay un mercadillo lleno de color y de olores de especias. La gente de los alrededores se concentran y aquello es un hervidero de gente de allí, como de extranjeros. Claro está que te cruzas con los que ya conoces, una que te saluda alegremente, otra que te invita a tomar una caña después  y luego está la tranquilidad, la paz que sientes y deseas que no acabe. Nadie vive estresado, hay tiempo para todo. Vas por la calle y de pronto alguien está cantando flamenco, se saludan en voz alta y denotas la alegría que hay en el sur de España. Desconectas de tal forma, que la vuelta es dura… Piensas que un año pronto pasa y, por supuesto este año iremos de nuevo junto a mi hermana al sur. Disfrutaremos del clima, de la familia, de los días de playa tumbadas al sol; no piensas en nada, dejándote llevar por esos momentos de relax y de calma. Entre sol y sol, un baño en las aguas cálidas del “Cabo  de Gata”, en el mar Mediterráneo, ¡observar el cielo azul profundo es todo un lujo! ¿Vamos todo lo de allí? ¿Que voy a decir de mi tierra?, está inundada de sol, sol es alegría de vivir y miras al cielo, bendiciendo de estar entre tu gente. Que es una tierra con profundas raíces, hermosa y bella como las flores; más cuando la inunda el sol, o  la luna que,  parece que puedes alcanzar la luna casi con la mano. Deseando que llegue pronto  el momento de partir de nuevo por allí. A la vuelta les contare mis nuevas aventuras en esta tierra de contrastes y bellos parajes.

 Una servidora

domingo, 21 de abril de 2013

LA FAMILIA...


Los padres somos los modelos más importantes para que crezcan nuestros hijos. Nuestros hijos crecen copiando sobre nuestro comportamiento. Algunos de nosotros y más en la época difícil que nos toco, nuestros padres nunca expresaron sus sentimientos y, si se equivocaron nunca hemos oído <<perdón>>A pesar que el respeto ante todo que teníamos, tampoco hubiésemos hecho alguna reflexión en ese sentido. Hay que reconocer que ellos también eran humanos y, podían equivocarse, por lo menos nuestra generación la mayoría fue realmente así: resentíamos que no teníamos derecho a expresarnos, aunque luego con el tiempo lo que nos pareció injusto, hoy lo apreciamos. Ellos tenían una manera diferente de amarnos, no  como a nosotros nos hubiese gustado; pero cuando haces el punto final te das cuenta que lo demostraban de diferente manera y, que ellos a su vez recibieron el mismo trato en sus familias. Eso es una cadena, en la cual se va agrandando de generación en generación. Como madre, claro que muchas veces me he equivocado. Aprendí con el tiempo siendo honesta conmigo misma, si, aprendí a disculparme si en algún momento me pase de la raya. Es verdad que, cuando se tiene hijos seguidos; que todo recae sobre tus hombros, más tienes que trabajar fuera y dentro de la casa estresa. Con el tiempo aprendí a relajarme; me gustaba y era mi mayor placer estar sentados en la mesa comiendo y hablando de nuestros problemas cotidianos. Era el mejor momento de la jornada y, debo de reconocer que en ese aspecto era bastante tajante. Mis hijos una vez adolescentes no comprendían que, a tal hora tenían que estar en la mesa, les hubiese gustado compartir más tiempo junto a los amigos. En realidad aplicaba lo que me enseñaron. Mis padres disfrutaban cuando nos encontrábamos reunidos en la mesa. Yo, después les daba carta blanca, libertad para salir. Es verdad que nuestra vida en la campiña era muy tranquila y, no temía por lo que hiciesen ya que era un pueblo encantador, a cambio ningún lugar a su alcance de diversión. Ellos era jugar al futbol, montar en bicicleta o ir de pesca y reunirse con los amigos en la plaza de la Iglesia; lugar de encuentro de la juventud. El invierno cerca de la chimenea jugando al parchís, a las cartas y pasábamos tiempos inolvidables. Menos mal que muchas cosas han cambiado; hoy los padres no son tan estrictos, a cambio incluso algunos son demasiado permisivos con algunos jóvenes. No tienen tiempo, están sumergidos en una serie de problemas, los niños demasiado ocupados y hay que tomar el tiempo para mejorar las relaciones y estrechar los lazos familiares. Es tan importante tomarse un tiempo junto a los hijos y reservar  tiempo para escucharles. Involucrarse en alguna actividad con ellos ¡Dónde quedaron! las partidas de parchís, los juegos de sociedad etc. Lo constato con mis nietos, o bien están pendientes en el ordenador, dándole al teléfono móvil con los mensajes que, a veces les hablas y no escuchan, sin olvidar los juegos violentos con la <<game boy>>etc. ¿Vamos? que hemos ganado en muchas cosas, también creo que hemos perdido en otras.